Laura Velázquez Florencio, activista y defensora de derechos humanos que durante nueve años encabezó la exigencia de justicia por el feminicidio de su hermana Diana, murió tras ser arrollada por un tractocamión mientras circulaba en bicicleta sobre el Circuito Exterior Mexiquense, a la altura del kilómetro 34, en el municipio de Ecatepec.
La muerte de la activista, de 32 años de edad, generó una amplia reacción entre organizaciones civiles, colectivos feministas y defensores de derechos humanos, quienes solicitaron que la investigación se realice de manera exhaustiva y que no se descarte ninguna línea de investigación. Lo anterior, debido a que Laura y su madre, Lidia Florencio, denunciaron haber recibido amenazas durante los años en que impulsaron la búsqueda de justicia por el caso de Diana.
A través de un posicionamiento público, Amnistía Internacional lamentó el fallecimiento de Laura Velázquez y reconoció su labor en la defensa de los derechos humanos y el acompañamiento a víctimas de violencia de género.
La organización señaló que honrar su memoria implica mantener el compromiso con la búsqueda de verdad, justicia y reparación, además de expresar solidaridad con su familia y personas cercanas.
Laura Velázquez impulsó el colectivo Justicia para Diana, surgido tras el feminicidio de su hermana ocurrido hace nueve años en el municipio de Chimalhuacán.
Desde entonces acompañó a familiares de víctimas de feminicidio y desaparición, participó en movilizaciones y promovió acciones para exigir mejores condiciones de acceso a la justicia y el combate a la violencia de género.
Junto con su madre también promovió el uso de la bicicleta como una forma de resistencia frente a la violencia vial y de apropiación del espacio público, por lo que realizaban gran parte de sus traslados en ese medio de transporte.
Colectivos y organizaciones que acompañaron su labor solicitaron a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México conducir las investigaciones con transparencia y evitar omisiones, negligencias o actos de revictimización, como los que, aseguran, enfrentó la familia durante el proceso para esclarecer el feminicidio de Diana.
Los restos de Laura Velázquez serán sepultados este jueves en Chimalhuacán. Mientras tanto, organizaciones sociales hicieron un llamado a preservar su memoria y continuar la exigencia de verdad y justicia que marcó su trayectoria como activista y defensora de derechos humanos.